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Tradición y cultura italiana
• Courmayeur te depara multitud de posibilidades para aprovechar al máximo tu estancia disfrutando de los Alpes en todo su esplendor.
texto: Patricia López fotos: http://www.courmayeur-montblanc.com
Castillo de Sarre El Valle de Aosta es famoso también por sus numerosos castillos, testimonios de una historia especialmente rica e intensa. A unos cinco kilómetros de Aosta, sobre la carretera que lleva hasta Courmayeur, en Sarre, aparece el castillo adquirido por los Saboya en 1868 y usado por la familia real como estancia de caza en el Valle de Aosta. De especial interés es la sala con los trofeos de caza. En Aymavilles podrán admirar, aunque solo desde el exterior, el esplendido castillo, compuesto por un cuerpo central de planta cuadrangular y cuatro torres cilíndricas. En la época de finales de primavera el vasto parque del castillo hospeda la reunión anual de grupos corales y folclóricos de todo el Valle de Aosta. A unos tres kilómetros del centro habitado de se puede visitar el puente-acueducto romano del año 3 A. de C. Audaz construcción de un solo arco, construido a 52 metros de altura sobre el torrente, este puente es, gracias a su aislamiento, uno de los monumentos romanos mejor conservados del Valle de Aosta. Vuelven luego a coger la carretera principal que en 25-30 minutos les llevará a Cogne, una de las más sugestivas estaciones alpinas del Valle. Desde el pueblo se puede subir en teleférico al Montzeuc (2.400 m). La panorámica ofrece una espléndida vista.
Museo Alpino “Duca Degli Abruzzi”
El museo Alpino “Duca Degli Abruzzi, se localiza en la piazza Henry 2 11013 en Courmayeur (Aosta), junto al lateral de la iglesia y el convento del Monte de los Capuchinos, en una posición panorámica desde la que se puede admirar un largo trecho de los Alpes y abajo la ciudad. La idea de construir un museo nació en 1874 entre los primeros socios del Club Alpino Italiano y sólo un decenio más tarde era ya una realidad en la misma ciudad. Actualmente el museo opera, con una amplia y diversa actividad, tanto a nivel nacional como internacional. Quiere ser un polo cultural que una idealmente, bajo todos los aspectos, las montañas del mundo entero. Por tanto, siguiendo con la finalidad propuesta, a la instalación museística fija se suman las exposiciones temporales. El museo nació con horizontes mucho más estrechos, y fue su mérito saber aumentar y mejorar progresivamente; los puntos sobresalientes se pueden sintetizar brevemente en una serie reducida de acontecimientos.
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